Hace unos días me invitaron a una charla sobre Feng Shui y abundancia. Ya conocía algo de este antiguo sistema filosófico chino, que pretende ordenar el espacio en el que vivimos para así conseguir una influencia positiva sobre las personas que habitan en él. Pero si tengo que ser sincera, mi conocimiento era muy superficial. Cosas como la orientación de la cama, no sentarse de espaldas a la puerta, y otros detalles sueltos.
Esa charla consiguió despertar mi curiosidad, y empecé a investigar un poco más. Averigüé, por ejemplo, que nuestra vivienda puede dividirse en nueve sectores, según el mapa bagua. Cada sector representa un área de nuestra vida, y según como esté distribuido ese espacio, así nos irá en cada uno de esos aspectos.
Dibujar un mapa bagua es relativamente sencillo. Sobre el plano de nuestra vivienda, dividimos el lugar en nueve secciones iguales. A partir de la puerta de entrada, el sector de la riqueza y la prosperidad es el que se halla más alejado de ésta, en el extremo izquierdo. Ya podéis estar pensando dónde queda el área de la abundancia en vuestra casa… Jejeje.
Y cuando hablo de abundancia, no sólo me refiero a la económica, que es la primera que se nos pasa por la cabeza. Esto es válido para cualquier otra cosa que queráis tener a raudales en vuestra vida.
En ese espacio yo tengo el baño, y al parecer es el peor de los  escenarios. ¡Horror! ¿Qué podía hacer?
Los expertos en Feng Shui aconsejan algunas cosas. La mayoría son aplicables a cualquier tipo de espacio:

  • Orden y limpieza. He aprovechado para tirar cosas que ya no utilizo, algunas otras las he regalado.
  • Hacer del sitio un lugar agradable, en el que nos sintamos cómodos. Prácticamente he renovado todo el espacio: cambié la cortina de la ducha, el armario y la iluminación. También me he encargado de las humedades del techo. No hace falta gastarse mucho dinero, es más una cuestión de creatividad.
  • He colocado objetos de decoración dorados, concretamente un pequeño buda que viste una túnica de ese color. Sólo con verlo me enamoré de él, y además cuadra perfectamente conmigo, ya que soy budista.
  • Mantener la tapa del inodoro cerrada. No sólo impide que las cosas buenas se vayan por el desagüe (simbólicamente), sino que también evita malos olores.

Un último truquillo es comprar una planta de jade. Esta planta, a la que también se conoce como planta del dinero, es fácil de mantener, es bonita, y según el Feng Shui, trae prosperidad y abundancia, alivia las tensiones y restablece el equilibrio, la paz y la armonía. Un chollo, vamos.

No es una planta rara, la podemos ver en un montón de sitios, aunque a mi me costó encontrarla (¿será una señal?). Pero finalmente la he conseguido.
En mi caso, no la he colocado en el baño, porque necesita luz natural. Le he reservado un lugar especial en el comedor como elemento decorativo.
No sé si todo esto traerá abundancia a mi vida. De momento, me ha servido para mirar mi casa con otros ojos, y empezar a convertirla en un lugar donde me sienta a gusto de verdad. Y eso ya es mucho…
Gracias por leerme.
Maite

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